Así es la vida.

Con andares de zorra y cola de gata.

Ella sumisa anela un azote.

Le gusta salvaje en cualquier garaje.

Ama la vida lo mismo que chupar pilas.

Un día, desde su vista de perra verá como es disfrutada por lo ajeno.

Entenderá que en la vida, si recibes lo que das es porque lo mereces.

 

La niña.

La niña.

Amada y odiada, ella camina. Recorta su ropa, maquilla su cara y luce su cuerpo.

Esa necesidad de sentirse deseada, de ser atractiva, de ser tremendamente erótica la tiene dominada.

Es una niña. Lo sabe, pero lo que importa es partir la noche y vaciar bebidas. Hay que salir, los años no perdonan y vida solo hay una.

La niña.

Sin darse cuenta está en el baño, disfrutando como la desnudan. Esa noche es la triunfadora.

La niña.

Ella en cinta aprende. Ahora ella sabe lo importante. Amar y no esperar gustar en una red social.

Al fin y al cabo es solo una niña.

Adrian poems.

Pesadilla

“Nos prometieron que los sueños podrían volverse realidad. Pero se les olvidó mencionar que las pesadillas también son sueños”
                                                                                                         Oscar Wilde